martes, 2 de febrero de 2016



EDITORIAL
Ni vencedores ni vencidos

Un eventual acuerdo  de Paz con las Farc es el tema más trascendental del año que arranca, de cumplirse los cronogramas fijados, antes de terminar marzo los negociadores del gobierno y la guerrilla estarán poniéndole su firma al texto definitivo, el cual dará paso al proceso de dejación de las armas y al plebiscito en que la ciudadanía  deberá expresar su veredicto sobre lo pactado (editorial   periódico el Tiempo). Quienes somos defensores de la Paz,  hemos vivido de cara la guerra porque somos de la  generación de los años 50 (violencia liberal-conservadora) defendemos por encima de cualquier interés político o personal el más exitoso proceso de Paz de la historia nacional. Se han fijado metas más que fechas, sin embargo las partes pactaron el día 23 de marzo de 2016 como fecha límite para la firma del fin del conflicto. Este acto se debe complementar  con el plebiscito por la paz, que será el que refrende los acuerdos, que deben ser divulgados 30 días antes de la fecha de votación del plebiscito, el cual será convocado por la organización electoral, dando comienzo formalmente a las campañas por el SI y por el NO.
El plebiscito debe realizarse en junio de 2016. De lograrse el 13% del censo electoral vigente por el SI, es decir 4.396.625 votos, los acuerdos serán  aprobados. El tema  de dejación de las armas y  la concentración de las Farc, va por buen camino, el presidente Juan Manuel Santos convoca a extraordinarias al Congreso de la Republica para presentar la prórroga de la Ley de orden público que le permitirá introducir nuevos elementos jurídicos para lograr lo pactado.  Es importante aclarar que éstos últimos temas deben definirse a  mas tardar 60 días después de la firma del acuerdo. Otros temas preocupantes que también deben resolverse el desarrollo agrario , la exploración minera y su incidencia en el desarrollo  del  campo, la extensión del fondo de tierras, el acceso a ésta y a otros recursos naturales, que son fundamentales para mejorar los medios de vida en las zonas rurales y así reducir la pobreza. Tanto las normas que rigen la tenencia de la tierra, como el sistema de derechos de acceso tienen una importancia crucial, diría definitiva. Por lo tanto los derechos sobre la tierra y las normas de acceso a ella determinaran quien percibe los beneficios, uso y tenencia de la tierra en el marco del proceso de paz, éste es un punto definitivo de acuerdo para  hacer exitoso el proceso de formalización de la tierra en Colombia, que es en muy buena parte la causa del conflicto armado.
Será la oportunidad de acabar con ésta guerra civil y éste conflicto interno.  Civilizar ésta sociedad violenta requiere consciencia y reconocimiento colectivo por el desastre causado, rechazo total a la guerra es la única forma de superar un conflicto donde no debe haber vencedores ni vencidos.
Recordemos a nuestro libertador Simón Bolívar en carta dirigida al general Santander, su opositor en junio 1 de 1820 “ La Paz será mi puerto, mi gloria, mi recompensa, mi esperanza, mi dicha, y cuanto es precioso en el mundo”.
Herlid mora Valderrama

Codirector