domingo, 28 de febrero de 2016

BAJO EL SUELO DE SAN JUAN DE ARAMA


Hay un yacimiento de Arena Bituminosa  



El pasado sábado 27 de febrero de 2016 en la biblioteca púbica del municipio de San Juan de Arama departamento del Meta, se dieron cita habitantes de la localidad y voceros de diferentes organizaciones ambientales de la región con el propósito de escuchar al ingeniero en petróleo Oscar Vanegas, quien de manera sencilla pero contundente explicó las consecuencias ambientales no solo para San Juan de Arama, sino para toda la zona de influencia del río Gúejar de llegarse a permitir la explotación de las arenas bituminosas.
El experto indicó que bajo esta población yace uno de los cinco depósitos que tienen el país y que  la empresa Hocol posee los estudios y sitios georreferenciados, y cuando el precio internacional del petróleo suba, éste proyecto será comercialmente viable, con un proceso de extracción a base de una técnica de inyección de agua a temperaturas elevadas para conseguir calentar la roca y disminuir la viscosidad del bitumen para lograr  sacarlo. También existe el riesgo de que este proceso lo puedan hacer a cielo abierto toda vez que en algunos puntos, en especial hacia el rio Güejar las arenas están a escasos 100 metros de profundidad;  esto generaría estragos ecológicos de grandes magnitudes. Ambas técnicas son muy nocivas y el rio Güejar correría un gran riesgo de desaparecer por dos factores: El primero es que se captaría de éste afluente más de 2500 barriles de agua diarios para calentamiento que lo pueden hacer a través de represamiento o de forma subterránea, y el segundo es porque su caudal  va por el límite de la roca que contiene el petróleo y cuando se extraiga el petróleo de la roca, ese espacio lo va a ocupar el agua, la cual es absorbida por la roca, esto significa que el río se profundizará y con el tiempo se secará.

De permitirse la explotación minera de estas arenas bituminosas “olvídense de toda agricultura, olvídense de todos estos procesos productivos que se tienen de pan coger, olvídense de la seguridad alimentaria, porque este territorio quedaría no apto para la agro industria, y obviamente el rompimiento del tejido social, cambios culturales en función a la explotación minera le dará un giro de 180° de lo que hoy es la forma de vida de este territorio”. Advirtió el ingeniero