jueves, 30 de junio de 2016

JOROPÓDROMO 2001-2016

Territorio de encuentro en tiempos de conflicto armado



Llega a sus 15 años el gigante espectáculo del folclor llanero, que con su primera vez causó un quiebre en la historia de las tradiciones de baile y música de los Llanos colombo venezolanos.  
El punto de partida ocurrió en la zona céntrica de la calle 38 de Villavicencio, durante la tarde del viernes 29 de junio de 2001.

Así, de manera experimental nació el Joropódromo, callejero jolgorio que involucró a músicos, bailadores y público, todos "alebrestados" por las recias melodías que amplificadas sonaron a lo largo de la pista.  
Sin haber tenido interrupción alguna, en este año se cumplen los 15 de su inicio y el próximo 2 de julio se desarrolla la edición No. 16 del Joropódromo, así lo reportan las matemáticas.

Para no dejar pasar la ocasión sin hacer mi homenaje al villavicense quiceañero Joropódromo, en esta oportunidad quiero resaltar tres nuevas lecturas que le hice al masivo espectáculo tradicional llanero, las cuales paso ahora a comentarlas. 

Con su nacimiento el 29 de junio de 2001, se introdujo al vocabulario folclórico regional y se popularizó la palabra “joropódromo”

A pesar de las fricciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela en tiempos de Uribe y Chávez y ahora comerciales con Maduro, por ser el joropo común idioma ha servido como eslabón integrador de los folcloristas de las dos naciones, por encima de los mandatarios.

El discurrir del Joropódromo en su primera edición se dio cuando las tensiones entre el gobierno de Andrés Pastrana y las Farc EP iban rumbo a romper su acuerdo de paz.  
Por eso, en su siguiente edición ya la guerra entre las dos partes estaba declarada, teniendo a la población civil de por medio.

En adelante a la fiesta del joropo en Villavicencio cada año llegaron bailadores de academias procedentes de municipios marcados y estigmatizados por la presencia tanto guerrillera como paramilitar.

Así, en tiempos de pleno conflicto armado el Joropódromo se convirtió en territorio de pacífico encuentro, para bailadores venidos desde antagónicos territorios marcados tristemente por la máquina del terror de los violentos.

Aquí su confrontación fue bailando joropo de manera hermandada, entre los aplausos de la emotiva concurrencia.

Finquito este análisis apuntando que la gran significación que le encuentro al Joropódromo de Villavicencio en sus 15 años, es que nació cuando se iba a romper un acuerdo de paz y ahora se lleva a cabo apenas 10 días de haberse firmado el acuerdo del cese de las acciones armadas, entre el presidente Santos y Timochenko suceso acaecido en la capital cubana.

Buen motivo para el quinceañero aniversario del Joropódromo, será asimilar su callejera pista villavicense con el camino de la reconciliación y que bailando joropo avancemos en busca de la ansiada paz nacional.


Óscar Alfonso Pabón Monroy
Comunicador Social comunitario